viernes, 18 de junio de 2010

vida

Hoy ha sido un día de altibajos, más bajos que altos, todo hay que decirlo, una bruja del oeste ha atacado y ha hecho mucho daño, hablo por mi. Indirectamente ha conseguido hacerme llorar. Llevo varios días esperando ese momento, el de ponerme a llorar, pero no me ha vaciado de angustia sino todo lo contrario, me ha dejado derrotada del todo. Las emociones no se pueden controlar y lo pago en caída libre.
Estoy en un punto de indecisión, no se si dejarme arrastrar para ver qué pasa o si meterme en la cama y no despertarme en unas semanas.
Sigo en la cuerda floja.
Ya estoy harta de no ser capaz de remontar yo sola, no puedo, debo alzar el vuelo, tomar mis decisiones y seguir mis pasos.
Necesito un paseo alentador, un abrazo reparador, un poco de música a la luz de la luna...no se, la vida es dura y no aprendo a vivir con ella.


miércoles, 16 de junio de 2010

control

Aunque nos repitamos una y otra vez que lo más importante somos nosotros mismos, que realmente estamos solos, y que nadie mejor que nosotros nos cuidará, hay momentos en los que nos tornamos incontolables y necesitamos del abrazo acogedormente interminable que nos reconforta.
Por contra de lo que debería suceder el nudo en el pecho se va haciendo cada vez más fuerte, los suspiros no entran hasta el estómago como deberían. Y no sale, la sensación de descontrol no cesa.
El insomnio se apodera de la noche.
Cuidado, el cerebro también necesita descansar, me está avisando, lleva todo el día avisando. Hoy toca sesión.

domingo, 13 de junio de 2010

nisiquiera piensa


Las lágrimas han resbalado por su cara lentamente, llevándose con ellas cualquier esperanza. Poco a poco la han vaciado, se siente sola, se ha quedado vacía. El agua se ha evaporado en sus mejillas llevándose junto a ella cualquier palabra que pudiera describir sus sentimientos en ese momento. No sabe hablar, no sabe gritar, no sabe dar un paso más. La tristeza ha invadido su cuerpo. No, nisiquiera sabe identificar el sentimiento, no, no es tristeza, no es soledad, desamparo tal vez. Inexactitud en el orden de sus pensamientos. Se ha quedado sin fuerzas para gesticular. Su cara no expresa nada, es plana. Sus ojos miran al infinito, secos. Rota, su alma está rota.