miércoles, 8 de septiembre de 2010

belleza

La belleza es efímera. Yo añado que también es subjetiva.
Cuando te hacen un cumplido diciéndote que eres guapo, no piensan que molesta? A mi no me adulas llamándome guapa, llámame inteligente, buena persona, me da igual si mi cara te gusta, a mi lo que me importa es que te guste mi alma.
No vamos a mentir, prefiero que me llamen guapa que fea, pero no me gusta que lo utilicen para sacar conclusiones y que lo antepongan a otras cosas.
Digo esto porque este fin de semana me he encontrado en dos situaciones que me han molestado en este sentido. Puede haber quien piense que me creo guapa, y no es así, soy....como decirlo... del montón. Habrá a quien le guste más, y a quien le guste menos. Por eso siempre he pensado que la belleza es subjetiva. Está claro que hay bellezas que gustan a todo el mundo, pero siempre hay quien nos gusta más y quien nos gusta menos.
No me aduló anoche cuando me dijo que volvía a nuestro grupo por verme a mi. Más bien deseé con todas mis fuerzas que no lo hiciera por no tener que aguantar sus impertinencias.
No me molestó que el domingo aquel tenor mayor al despedirse de mi me dijera que era muy guapa porque añadió: ojalá hubiese venido mi mujer, hubieras visto lo guapa que es. Pero no me gustó que lo utilizara como un cumplido.
En fin, que la belleza física depende de muchos factores, cuanto más se quiere a una persona menos fea se le puede llegar a ver, y cuanto más se conoce a un pedante la belleza se pierde entre las palabras.

sábado, 28 de agosto de 2010

vademecum


Ferrogradumet para la anemia.
Eleuterococo y Gingko para la concentración.
Redoxon para el cansancio.
Pilexil para la caída del pelo (era eso o peluca).
Valeriana para la ansiedad y los nervios.
Cetrizina para la alergia, ya solo me faltaba esa aguita picante resbalando por el interior de mis fosas nasales para acabar de estar contenta.

He mirado que sean compatibles, no hay ningún problema, pero tomo demasiados potingues, el hierro y las vitaminas no los puedo dejar, son indicaciones de mi médico, me acompañarán de por vida... el resto son autoimpuestos por causas sobrevenidas, y creo que todas tienen relación.

Ya llegará noviembre y con él la calma...

miércoles, 11 de agosto de 2010

No puedo con mi cuerpo, este verano se está convirtiendo en insufrible, entre el calor, el montón de gente que encuentras allá donde vas... hasta en mi reducto de tranquilidad dominical no queda un palmo de arena donde poner la toalla!!! allí!! donde a la hora de la comida solo quedamos unos cuantos que la llevamos en la mochila...
Estoy empezando a odiar el verano, el año pasado ya me pasó algo similar, hacia septiembre empecé a añorar la rutina invernal, este año ya lo llevo padeciendo unas semanas. Supongo que el hecho de que el verano pasado hice muchas más actividades que éste también ayuda.
Lo único que me queda es pensar que todo acaba, aunque solo pensar que el año que viene también tiene verano ya me da pereza.